Cada día aumentan los negocios, la moda, el placer, el afán de esta vida y en forma pareja aumentan las enfermedades, las crisis, las epidemias y las catástrofes. También existe otro crecimiento, y es el cristianismo superficial y conformista que se ha venido adaptando al mundo y a sus deleites. Pero también es verdad que en éstos últimos días irán aumentando el poder de la evangelización como nunca antes se han realizado.
Una misión olvidada no es pretexto para no realizarlo, es en estos tiempos especiales donde toda la fuerza humana del verdadero misionero médico será desplegada. Cada facultad, cada oportunidad, cada herramienta será utilizada para un beneficio que hoy desconocemos.
La misión misionera debe ser desenterrada como un tesoro en una isla desierta, hay que cavar nuevamente y traerla a la superficie. Es hora de hacernos ricos de ése tesoro desenterrado y compartirlo con los demás. Es hora de hacer ricos a mucha gente que perece sin Dios y sin esperanzas.
Los medios informáticos están a nuestros alcances, hoy se puede contar de muchas maneras virtuales para la predicación del evangelio como puede ser:
- Páginas web
- Blogs
- Videos
- Redes sociales
- Anuncios publicitarios online
- etc
Existe mucho trabajo por hacer. La misión no debe ser olvidada en estos tiempos de crisis sino que debe entrar en acción, cubriendo todos los estratos sociales y culturales pero hay que crear contenidos que alerten y llamen la atención de todos.
Únete al llamado a la predicación del evangelio. Comparte este artículo con tus amigos no dejes pasar un tiempo precioso en tiempo de crisis.


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